Desde el Club de Piragüismo lo estaban temiendo desde la vuelta a la normalidad tras la pandemia. Y es que según relatan tras los últimos hecho acaecidos donde “algunos individuos poco cívicos siguen teniendo fijación por nosotros y siguen poniendo al Talak entre sus objetivos para hacer daño”.
Recuerdan que el equipo de gobierno municipal “tuvo a bien ordenar la instalación de un pequeño vallado para cerrar el acceso total a una parte del embarcadero y evitar nuestras caídas por bañistas que estábamos sufriendo e intentar paliar en alguna medida los cristales y suciedad derivado del botellón”.
“Pues sin haber llegado a julio ya han decidido cargárselo para seguir buscando la impunidad de la zona para hacer ese botellón mencionado, consumir sustancias estupefacientes, defecar, orinar y ensuciar. No ha durado ni un mes”, lamentan.
“Ya que tenemos un río sin agua, lleno de algas y con una calidad de agua muy mejorable, pedimos a los jóvenes que acuden a esta zona que al menos no lo destrocen todo y respeten un poco las instalaciones, el río y nuestra labor”, apostillan desde el conjunto cerámico.
“Por favor, dejadnos seguir entrenando y haciendo actividades para seguir representando a toda Talavera lo mejor que podamos”, despiden desde el conjunto cerámico en el comunicado.