La localidad de Almada, en el país vecino, acogía durante este pasado fin de semana del 27 al 29 de enero el Grand Prix de Portugal, una cita en la que se iban a dar cita la flor y nata del judo internacional y entre ellos un José Antonio Aranda al que no le iba a ir nada mal en la cita lusa.
Y es que el de Talavera de la Reina, que tomaba parte dentro de la categoría masculina de -73 kilos, se iba a hacer con una medalla de bronce tras una brillante competición en la que acabaría subiendo a posiciones de podio tras hacerse con la victoria en la final de consolación.
El talaverano iba a arrancar su concurso viéndose las caras con el finlandés Rooer Korhonen, un rival al que iba a derrotar por ‘ippon’ poniendo fin al combate a los 2:29. Esperaba en la siguiente ronda el dominicano Antonio Tornal en un combate decidido también por ‘ippon’ para el de Talavera de la Reina después de llegar ambos judokas igualados al tramo final con una penalización (shido) cada uno en su marcador.
La tercera ronda frente al uzbeco Shakhram Akhadov resultó ser todo un ejercicio de paciencia para José Antonio Aranda. Y es que después de que los árbitros marcaran dos ‘shidos’ a cada uno los combatientes llegaríamos a un decisivo ‘waza-ari’ para el talaverano que acabó decantando el combate a su favor después de 7:06 de lucha.
Entrábamos en los cuartos de final y nuevamente un ‘waza-ari’ marcado por el judoka de la Ciudad de la Cerámica le daría el billete a la siguiente fase en un combate que acabó con el tiempo reglamentario de los cuantro minutos y que le medía al moldavo Adil Osmanov.
La lucha por las medallas era un hecho para el de Talavera de la Reina, que se iba a jugar el pase a la final frente al kazajo Zhansay Smagúlov, rival que sería el único en toda la competición capaz de neutralizar a José Antonio Aranda, quien iba a ver cómo su rival le sacaba un ‘ippon’ a mitad de combate.
Tocaba rehacerse de la derrota e ir a por todas en la final de consolación donde la medalla de bronce estaba en juego y donde el azerí Nurlan Osmanov aguardaba. Sendos ‘shidos’ del combatiente de Azerbaiyan ponían el combate cerca para Aranda y un ‘waza-ari’ a diez segundos para el final del tiempo reglamentario le ponían la medalla de bronce en bandeja.
Podio por lo tanto para el talaverano, quien suma el que es su mejor resultado en competición internacional y le da 350 puntos de cara a ese ranking internacional del que saldrán más adelante las plazas olímpicas para París 2024.
“Este resultado me da muchas posibilidades de clasificar y me mete de lleno en la lucha por los Juegos Olímpicos, lo que significa ir a competir y entrenar todo lo que pueda”, señala el talaverano, quien tendrá en el Abierto de Europa de Sofía de 2023 (11 de febrero) su siguiente envite y que busca patrocinadores para poder sufragar sus competiciones internaciones y poder cumplir su sueño olímpico.