Un billete a la final del Mundial de Duisburgo con suspense para Paco Cubelos, que quedaba tercero de su serie, la primera del K1 (1.000 metros) y que debió esperar a la disputa de las tres siguientes para certificar su pase a la lucha por las medallas y también para ese billete olímpico en la distancia para nuestro país.
“He tenido momentos de tensión previos a la carrera, durante la carrera y mucho más al acabar a pesar de saber que había hecho una muy buena carrera y una muy buena marca”, destacaba el de Talavera de la Reina en sus primeras palabras a la Real Federación Española de Piragüismo.
Ese 3:26.880 sería la marca con la que finalizó su serie semifinal, un registro que “cuando he visto el tiempo al cruzar la línea de meta me he tranquilizado un poco, pero sabía que tenía tres series por detrás, ya que la mía era la primera, y sabía que podía pasar de todo”.
“Han sido minutos de tensión que se hicieron realmente duros pero lo viví con el resto del equipo y ellos incluso tenían más claro que yo que iba a entrar en la final. El tiempo pone a cada uno en su sitio, estamos en la final y el sábado a soñar con todo”, recordaba el talaverano sobre esa eterna espera hasta saber que el pase a la final era suyo.
Paco Cubelos dedicaba este pase a la final a todos aquellos que siempre han confiado en él: “Me acuerdo de mi familia. Mis padres me estuvieron viendo desde la grada y el sábado también estarán. Faltó mi novia que no pudo venir pero que el sábado estará presente”.
“También ha estado toda mi familia, todos mis amigos y toda mi gente que me ha estado apoyando desde la pantalla en Talavera y en toda España. Tengo un equipo detrás que lo siento en los metros finales, que van empujando y que espero que lo disfruten tanto como yo”, finalizaba.