En la tarde del pasado sábado 9 de septiembre se disputó la clásica Travesía a Nado de Torremolinos, prueba que se celebra dentro de los eventos por motivo de la Feria de San Miguel, en la turística localidad malagueña. Esta prueba celebraba ya su 23 edición, siendo una de las más antiguas de las que se disputan en Andalucía y la tercera más antigua de la provincia de Málaga. Y este año, estaba encuadrada en el Circuito de Travesías de la Provincia de Málaga, de la que era la cuarta de las seis pruebas puntuables.
La organización ponía un tope de 300 nadadores para disputar una de las dos distancias; la prueba principal de 1.200 metros, que es la puntuable, y una prueba de promoción sobre 400 metros para los más pequeños y las categorías inclusivas, y una vez más se completaron las plazas ofertadas.
Además hay que tener en cuenta que esta travesía se organiza en un formato algo diferente al habitual, ya que se divide a los nadadores en tres diferentes salidas, de manera en la primera ‘oleada’ van los más jóvenes, hasta los 29 años. La segunda ‘oleada’ se da tres min después y es para las categorías más numerosas, de 30 a 39 y de 40 a 49. Para terminar con la tercera oleada, otros tres minutos después, es para los más mayores.
Las salidas daban en la Playa del Bajondillo, junto a la escalinata del Chiringuito ‘Bananas’, con los nadadores al borde del agua para realizar un recorrido en forma de una gran ‘C’, con dos tramos de unos 200 metros perpendiculares a la playa; y un tramo de unos 800 metros paralelos a la playa, que está delimitado por tres grandes boyas rojas.
La llegada era en la playa de la Carihuela, al pasar bajo el arco de meta situado frente al chiringuito ‘Playa Miguel’. Así, una vez acaban todos los nadadores, era cuando la organización ‘actualizaba’ los resultados, descontando el tiempo de espera de los que salían más tarde para tener la Clasificación General Absoluta de la prueba.
Una clasificación que en esta 23ª edición de la Travesía de Torremolinos quedaba encabezada por Rubén Gutiérrez, que sigue de este modo con su brillante verano, sumando su tercera victoria Absoluta de la temporada.
El nadador talaverano comentaba que ya en el calentamiento había visto que había un poco de corriente, que iban a llevar en contra. Así los nadadores de la primera salida no lo tuvieron en cuenta y se abrieron mucho hasta llegar a la primera boya, momento en el cual, la corriente se orientaba en contra y no lateral. De forma que salí por el exterior, pero nadando continuamente mirando la boya para corregir el efecto de la corriente lateral en ese tramo.
Al llegar a la primera boya se formó un grupo de cuatro o cinco nadadores, donde iba nadando muy cómodo, e intentó desgastar lo menos posible, nadando pendiente de si alguien intentaba escaparse, y de las boyas para ir bien orientados. Al acercarse a la segunda boya iban los participantes muy por el interior y le tocó forzar el ritmo para corregir la trayectoria.
Ya desde ese momento, se colocó más en cabeza del grupo comenzando el sprint al paso por la tercera y última boya, donde ponían dirección de nuevo hacia la playa. Aquí poco a poco se iban quedando nadadores, hasta que a falta de unos 15 metros a la orilla, ya iba el cerámico comandando el grupo, llegando a meta primero de la segunda salida. Eso le hacía vencedor de su categoría, pero la alegría fue después, cuando vio que había hecho el mejor tiempo de todos y también era el Vencedor Absoluto de la Travesía.