Tras cuatro años sin celebrarse, la Escudería ‘Ciudad de la Cerámica’ conseguía recuperar la Subida a la Atalaya de Segurilla, un tramo corto de tan sólo 3.900 metros pero muy técnico, y que contiene todo el catálogo que debe tener un buen tramo cronometrado en subida, rápidas enlazadas, horquillas cerradas, curvas peraltadas, chicane…
Finalmente fueron un total de 34 pilotos, con sus respectivos vehículos, los autorizados a disputar esta tercera edición, prueba puntuable para los Campeonatos de Castilla-La Mancha y Extremadura en la modalidad de Montaña.
La competición celebrada en tierras segurillanas constaba de dos pasadas de entrenos y otras dos subidas oficiales, teniendo en cuenta el mejor de los dos tiempos de cara a la clasificación final.
En monoplazas, no hubo sorpresas y el madrileño Pedro Flores se adjudicó la victoria con su habitual Talex M2. La segunda posición fue para el Car Cross del extremeño Jonathan Jiménez y el último lugar de pódium lo ocuparía José A. Lombardía con su LMB-01 de fabricación propia.
En la categoría de turismos, Jonathan Higueras, a bordo de su afinado Civic, se alzaría con la victoria, Javier Domínguez, con Mitsubishi EVO X, conseguiría in extremis la segunda plaza en detrimento del Porsche Boxster de Javier Benito por tan sólo 40 milésimas.