Hace unos días Javier Pérez de Albéniz se desplazó a la localidad austriaca de Wels para disputar el Campeonato del Mundo de párkinson organizado por Pin Pon Párkinson, asociación que se ha desmarcado de la ITTF (International Tennis Table Federation) que organizará su mundial a comienzos de noviembre.
Este no iba a ser el Mundial de Javier y esperemos que pueda repetir medalla como en los últimos años en el mundial organizado por la Federación Internacional de Tenis de Mesa, algo que no será nada fácil.
En Wels, en la competición individual, 3.000 jugadores iban a disputar la competición de 23 países diferentes. Javier iba a tener problemas físicos causados por su enfermedad y en el grupo iba a ganar dos partidos y perder tres pasando a la consolación donde tampoco iba a ocupar un puesto destacable.
No iba a poder jugar la competición en categoría mixta porque su pareja, una jugadora argentina, no podía hacer acto de presencia por problemas familiares avisando dos días antes y ya no había plazo para nueva inscripción.
En la categoría de dobles masculinos iba a jugar con su compañero Robert King, quien la víspera entrenado iba a sufrir una caída donde se rompía la nariz, de esta forma no iba a estar en buenas condiciones por lo que no iban a llegar muy lejos.