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Jue, Mar
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Cruel desenlace para la Sub’19 de Álvaro Fernández en la final del Nacional Autonómico

Deportes

Agónico partido que pasa a la historia del Campeonato Nacional de Selecciones Autonómicas y en el que Castilla-La Mancha volvió a demostrar, una vez más, su gen de entrega y su espíritu de lucha, pero no fue suficiente para conseguir el tan ansiado oro. Encomiable trabajo de toda la expedición, dejando el pabellón castellano-manchego muy alto.

Castilla-La Mancha llegaba a su segunda final consecutiva del torneo y lo hacía con ganas de resarcirse de la derrota sufrida el año pasado ante Cataluña. Muestra de ello serían los primeros minutos del partido, donde los chicos de Álvaro Fernández demostrarían una gran presión, habitual en sus encuentros e intentando ser los primeros en golpear en la final.

Las ocasiones se sucederían para los castellano-manchegos, dos buenas jugadas a balón parado, primero de Alberto y más tarde de Pablo Olmedo, casi les permiten marcar y ponerse por delante en el marcador. Finalmente, el tanto de Castilla-La Mancha acabaría llegando por medio de Alonso Martín tras un gran contraataque ejecutado por él (0-1).

A partir de ese instante, Madrid dio un paso adelante y se hizo poco a poco con el dominio del juego, lo que desembocaría en el empate del combinado local (1-1). Los castellano-manchegos llegaron muy temprano al bonus de faltas, algo que les acabaría pasando factura de cara al desenlace del primer tiempo. Sego lograría marcar el segundo para Madrid, remontando el encuentro (2-1).

En la segunda mitad, Madrid saldría con intención de ralentizar el partido por medio de la posesión de balón, intentando evitar los contraataques de Castilla-La Mancha que tanto daño le habían causado en los primeros veinte minutos. Pasaba el tiempo y el encuentro no gozaba de grandes ocasiones para ninguno de los dos equipos.

Aun así, el compromiso de los chicos de Álvaro Fernández, escudo por delante, les permitiría seguir peleando para revertir la situación. Jorge López consiguió igualar el encuentro en el último minuto con un gol en el que demostró la garra que atesora la selección (2-2). A tan solo segundos ya del pitido final, todo parecía indicar que el partido se acabaría yendo a la prórroga pero ambos conjuntos nos regalaron un desenlace no apto para cardiacos. Los goles se sucedieron para ambas selecciones en un intercambio de golpes en el que, después del tanto de Sego en el último segundo (4-3), los castellano-manchegos acabaron saliendo malparados, a pesar de haber logrado Chino la igualada.

Madrid lograba una victoria histórica y se convertía en campeona de España en su propia casa. Castilla-La Mancha compitió hasta el último segundo con ímpetu y valentía dejando, al igual que el año pasado, una gran imagen en todo el panorama nacional. De estudio, el trabajo del cuerpo técnico de Álvaro Fernández, que lograba su segundo subcampeonato con un trabajo detrás fuera de toda duda, amén del compromiso de los chicos.